30 de mayo de 2021

SOLEMNIDAD DE LA TRINIDAD -B - 

Disculpas que no tenemos Homilías Dominicales corrientes para mandarles esta semana. En su lugar, le mandamos una reelección de nuestros archivos.

Paz en Cristo,

Homilías Dominicales


 

HOMILÍAS DOMINICALES

El 7 de junio de 2009

La Trinidad Santa

Regina McCarthy, OP

 

Deuteronomio 4:32-34,39-40;  Salmo 33:4-22; Romanos 8:14-18; Mateo 28: 16-20

 

Deuteronomio 4:32-34, 39-40

Hoy, oímos una lectura del libro de Deuteronomio que está leído cada aZo en esta fiesta de la Trinidad Santa. Estas palabras nos dice que el poder que Jesús tiene es su poder porque El es el Hijo de Dios el Creador y que viene a nosotros por el Espíritu Santo.

En otras palabras hay solamente un Dios, pero hay tres personas en este  Dios. Esta realidad se llama, La Trinidad. Hoy celebramos este gran misterio de nuestra fé

 

Salmo 33:4-22

El salmo número 33 se concentra en el tema del amor que Dios tiene por toda la gente.

 

Romanos 8:14-18

La lectura de la carta a los Romanos habla de la fuerza espiritual que tienen los que son bautizados. Porque hemos recibidos el Espíritu de adopción debemos actuar como los hijos/ hijas de Dios. También de esta lectura aprendemos que necesitamos compartir en los sufrimientos de Cristo. Sin embargo, San Pablo no explica exactamente  como estos van a pasar.

 

Mateo 28: 16-20

Los eventos de la vida de Jesús en que los apóstoles habían compartido, los habían preparado por la comisión que Jesús les da a este momento.  Con la comisión viene la promesa que Jesús siempre estará con ellos.

 

EJEMPLO de HOMILÍA

 

Normalmente cuando unimos a orar, o cada vez  que roguemos privadamente, empezamos con la seZal de la cruz. Decimos, "En el nombre del Padre, del Hijo y de Espíritu Santo." Muchas veces hacemos este sin mucho pensamiento. Hoy por las lecturas del día conocemos que esta seZal signifíca uno de los misterios más importantes de nuestra fé. Llamamos este misterio, La Trinidad. Habla de la realidad que aunque hay solamente un Dios, hay en este Dios tres personas. Todas estas personas son esenciales a nuestra vida y  a nuestra relación con Dios.

       

Por el  libro de Deuteronomio realizamos que el poder de Jesús

existe porque El es el Hijo del Creador. También es claro que este poder viene a nosotros por El Espíritu Santo. Esta realidad tiene el mismo nombre como este domingo -- "La Trinidad". El salmo concentra en el tema del amor que Dios tiene por toda la gente.

 

Cuando oímos la carta de los Romanos, sabemos que los pueblos que son bautizados tienen una fuerza espíritual que Jesús expecta que vamos a compartir con los otros. Por eso en  la lectura del evangélio de Mateo, conocemos a Jesús que está lista a salir de la tierra y poner su trabajo de evangelización en las manos de los apóstoles. Su expectación es que los apóstoles van a compartir su trabajo con los otros.  Por eso, oímos las palabras, "Vayan pues a las gentes de todas la naciones, y háganlas mis discípulos  bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo".

 

        Tal vez la pregunta para cada uno de nosotros hoy, debe ser, ¿Qué estoy haciendo para completar mi parte de este mando? Y si una persona dice a su mismo, ¿Cómo puedo hacer algo? ¿Quien va a ayudarme? Solamente necesitamos recordar las últimas palabras de Jesús, "Yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo." ¿ Hay mejor ayuda que esta?

 


 

Homilías Dominicales

Santisima Trinidad: 15 Jun 03

Dt. 4,32-34. 39-40; Rom. 8,14-17; Mt. 28,16-20

Brian Pierce, OP

 

El Don de la Vida

 

Moises dice en la primera lectura del Deuteronomio (4,32-34), "Pregunta a los tiempos pasados, investiga desde el dia en que Dios creo al ser humano sobre la tierra.  Hubo acaso…una cosa tan grande como esta?"  En otras palabras Moises esta invitando a su pueblo a reflexionar sobre su propia historia, su propio pasado, su propio origin y darse cuenta de la Fuente desde donde ha fluido toda bendicion y gracia para el Pueblo de Israel.  Quien nos creo?  Quien nos saco de Egipto con brazo poderoso, llevandonos a la tierra de la libertad?  Basicamente Moises quiere que su pueblo reflexione sobre el regalo de la vida, el don de nuestra propia existencia:  De donde venimos?  Quien nos ha regalado este don tan maravilloso de la vida?

 

Muchas veces durante un solo día tomamos agua, nos bañamos, lavamos ropa, regamos plantas, etc., pero mas probable son pocas veces las que nos pongamos a pensar: De donde viene esta agua?  Este vaso de agua que estoy tomando, como llego a mi?  Desde que nube salio el agua como lluvia?  Por cuantos ríos o manantiales ha pasado? Cuantos kilómetros ha "viajado" esta agua desde su fuente original hasta llegar a mi hoy?  Quien la recogió y la purifico para que yo la pueda beber?

 

Estas preguntas no son preguntas simples y tontas.  Son las preguntas que hacían nuestros antepasados.  Son las preguntas que nacen del corazón humano que busca entender el 'por que' de su existencia.  Así como podría ser interesante investigar el largo recorrido del agua que hoy estoy tomando, así también es la búsqueda de la fe que quiere saber algo sobre el originé del universo.  De donde venimos?  Quienes somos?  Quien nos ha creado?

 

La Fiesta de la Santísima Trinidad no es una fiesta meramente dogmática, una fiesta cuya fin es repetir verdades que todos aprendimos en la catequesis:  Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Jesucristo, nuestro Salvador, es verdadero Dios y verdadero humano. El Espíritu Santo bajo sobre la Iglesia primitiva en la fiesta judía del Pentecostés.  Etc., etc.

 

De que nos sirve memorizar tantas cosas si no nos afectan para nada?  Es la fe una cosa tan aburrida y seca como un montón de verdades teológicas que hay que memorizar?  Espero que no.

 

Esta fiesta de la Santísima Trinidad es una fiesta que nos invita a ser como niños, a mirar hacia el mundo, hacia la creación con asombro y curiosidad.  Esta fiesta es una oportunidad para hacer preguntas curiosas y esperar, con fe, las respuestas:  Quien le enseño a la abeja a hacer miel?  De donde vienen los mangos y las manzanas, los tomates y y el trigo?  Como sabe el pájaro construir su nido y el pez respirar bajo agua?  Como nací?  De donde vienen los primeros seres humanos?  Quien o que puso en marcha todo esto? De que nube cayo esta agua que hoy estoy tomando?

 

La curiosidad de los niños es la misma curiosidad que hacia reflexionar nuestros antepasados en la fe.  Ellos sabían que nosotros también somos como el agua y en algún momento tuvimos que haber salido de alguna nube o algún manantial.  Es decir, algo paso para que naciéramos.  De donde venimos?  Quien diseño el amor sexual entre hombre y mujer, entre macho y hembra, como instrumento en la obra creadora del universo?   Quien fue en primero, la primera en dar a luz?

 

Nuestros antepasados sacaban sus probas conclusiones:  Dios es como un padre o como una madre que dio a luz "en el principio."  Ellos sabían que tiene que haber un comienzo de esta historia.  Pero quien dio el primer paso?  Quien es la Fuente Original del universo?  Es lo que llamamos "Dios", pero la verdad es que no sabemos como se llama.  Nadie lo ha visto, pero sabemos que tiene que existir una Fuente Original, y que de esa Fuente venimos nosotros.  Sabemos que alguien tuvo que haber "dado a luz" todo esto que llamamos la creación.  Jesus, nuestro hermano mayor, nuestro Camino, Verdad y Vida, nos revelo el nombre de Dios como "Abba" o "Padre."  Y así aprendimos que Jesús era "hijo" de Dios-Abba, hijo de Dios Padre. Cuando Moisés estaba en el desierto y vio la zarza que ardia pero no se consumía, el se dio cuenta que asi es Dios:  un misterio, como una llama ardiente que no se consume.  "Dios debe ser eterno," pensó Moisés: arde pero no se consume.  "Como te llamas?" le pregunto Moises a la voz que salía de la zarza.  Y la voz respondió, "Yo soy."  Entonces Moisés empezó a entender algo:  Dios es el Yo soy que hace posible que yo sea también.  Dios es el Manantial y yo el agua que fluye desde Dios.

 

Y asi durante muchísimos siglos nuestros antepasados fueron investigando y preguntando sobre el origin de las cosas, el 'por que' de nuestra existencia.  Este universo del cual formamos parte es una mexcla de arte, evolución, sorpresa y, sobre todo, de misterio divino.  Hay cosas que se pueden entender y explicar, pero hay otras cosas que no tienen explicación.  Sabemos que hubo dinosaurios en tiempos pasados porque se han encontrado los huesos. Y sabemos que ya no existen.  Pero cuando nos preguntamos "Quien creo el primer dinosaurio?" nos quedamos ante el misterio de Dios.

 

San Pablo, en su carta a la comunidad de Roma, nos invita a entrar de lleno en este misterio de Dios.  "Los que se dejan guiar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios" (8,14).  Cuando celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad no nos importa memorizar muchas cosas.  Lo importante es "dejarnos guiar por el Espíritu de Dios," entrar en el misterio de Dios.

 

Como sabe el salmón saltar cataratas y nadar contra la corriente de un rió para regresar al lugar de su nacimiento y "dar a luz" a sus hijitos?  Y después de dar a luz, muere.  Quien esta detrás de todo esto?  No es así con nosotros también?  Hemos venido a este mundo por medio del misterio del amor, el amor de nuestros padres, y de alguna u otra manera estamos todos en una gran peregrinación de fe, y paso a paso estamos caminando hacia el "lugar" donde nacimos, es decir, hacia el Dios que ha hecho posible todo esto.  "El mismo Espíritu…da testimonio de que somo hijos e hijas de Dios," dice San Pablo.  Que gran misterio!  De Dios hemos venido y hacia Dios estamos caminando.  Como?  Por que?  No sabemos todas las respuestas.  Por eso tenemos fe.  La fe no es un monton de leyes que hay que cumplir.  La fe es la curiosidad misteriosa con que vivimos la vida, la constante busqueda de esa Fuente Original que dio luz al universo entero.

 

Cuando el sol se pone en el atardecer, a donde va?  Quien lo hace salir de nuevo por la mañana?  Si yo le siguiera al sol en su orbito diario, hacia donde me llevaría?  Ay!  La curiosidad de los niños!  Es la curiosidad de la fe.  Si queremos saber donde nace el sol y donde duerme de noche, tenemos que "dejarnos guiar por el Espíritu."  Quien sabe?  De repente llegaremos a una gran Zarza ardiente que es la Fuente de donde sale el Sol, una Zarza que arde pero no se consume.  Y si le escuchamos, quizás oigamos una voz que diga, "Yo soy."  Cuando eso pase, habremos llegado "a casa," a nuestra Fuente Original.   Y nosotros, juntos con el Sol, podremos descansar en los brazos de Dios.