Preacher

Exchange

CUARESMA I

Please support the mission of
the Dominican Friars.

Palabras para Domingo Archivo

HOME
FIRST IMPRESSIONS
1st Impressions CD's
Stories Seldom Heard
Faith Book
General Intercessions
Volume II
Come and See!
Homilías Dominicales
Palabras para Domingo
Catholic Women Preach
Breath Of Ecology
Homilias Breves
Daily Reflections
Daily Homilette
Daily Preaching
Face to Face
Announcements
Book Reviews
Justice Preaching
Dominican Preaching
Preaching Essay
Quotable
Archives
The Author
Resources
Donations

2.21.2021

CUARESMA I

Génesis 9:8-15

1 Pedro 3:18-22

Marcos 1: 12-15


 

Empezamos esta Cuaresma con una lectura del libro de Génesis, donde leemos el lindo pasaje de la Alianza que hizo Dios con el mundo.  Nos ofrece una imagen de un Dios que no deja de buscar una relación con los seres humanos, a pesar de todo lo que hacen para romper esta relación.  Ahora Dios promete que nunca más el mundo estará destrozado por el agua.  Dios hace una alianza no solamente con la familia humana, sino con todas las criaturas del mundo, con la misma tierra.  Dios renueva el mensaje de la primera creación.  El mundo está sagrado, todo lo que vive es sagrado, y la persona humana es sagrada.    Lo importante en este pequeño relato es la idea de que esta Alianza no está hecha solamente con Noé, sino con todos sus descendientes.

 

Esta lectura refleja la promesa universal que Dios hizo con la humanidad, antes de las divisiones de raza, religión o lenguaje.  Al leerlo, nos damos cuenta de que debemos tener un respecto profundo para la naturaleza, tenemos que cuidarla y tratarla como don de Dios.  En este momento de la historia cuando vemos la explotación de la tierra, la destrucción de las aguas y las selvas, la polución del aire en las ciudades,  es bueno recordar que Dios hizo una alianza que incluye la naturaleza. 

 

El Evangelio nos da un corto relato de la tentación de Jesús en el desierto.  No está lleno de detalles dramáticos como nos cuenta san Mateo y san Lucas.  Es más bien una sencilla historia de la lucha de Jesús contra las fuerzas del mal.  Pero hay detalles muy importantes.  El primero es que el Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto.  Jesús estaba lleno del Espíritu de Dios, y desde el principio de su vida pública, tenía que luchar contra las fuerzas que trataron de desviarle de su misión.  Jesús entendió bien que su misión era la de compartir el amor libertador de su Padre.  Muchas veces, hubiera sido tan fácil darle a la gente lo que querían: pan, curaciones, vencimiento de los enemigos, prestigio y posiciones de importancia.  Era solamente su fidelidad al Espíritu que le llevó a Jesús a seguir un camino de predicación y de la no-violencia. 

 

La gente del tiempo de Jesús conocía bien las Escrituras.  Oyendo este pasaje, seguro que pensaron en el profeta Elías, que pasó tiempo en el desierto y recibió comida de un ángel.  Dios después le mandó a un viaje de cuarenta días, a Monte Sinaí, el mismo monte donde Moisés recibió los diez mandamientos.   También, la gente sabía de memoria la historia de Moisés y los cuarenta años que los israelitas pasaron en el desierto antes de llegar a la Tierra Prometida.  Por la intervención de Dios, Moisés encontró la manera de dar comida a su gente.

 

Lo que san Marcos nos está diciendo es que Jesús es el nuevo Moisés, y que El vino para llevar a su gente de la esclavitud del pecado a la libertad de los hijos de Dios.  Por su fidelidad a Dios, Jesús pudo pasar cuarenta días entre animales salvajes sin peligro, y en la escasez del desierto.      

 

Con estas lecturas la Iglesia nos invita a recordar nuestra alianza con Dios, una alianza que está basada en la bondad de Dios y que nos invita a vivir dignos de su favor.  Nos recuerdan que el mundo es creación de Dios y que debemos hacer todo lo posible para mantenerlo puro y limpio.     Y más que todo, el Evangelio nos recuerda que es solamente por fidelidad a Dios que podemos evitar las tentaciones al abuso de poder. 

 

Durante la Cuaresma, tenemos tiempo de meditar donde estamos en nuestra alianza con Dios, una alianza sellada por el Bautismo.  Debemos renovar nuestras promesas bautismales de vivir reconociendo a Dios como centro de nuestra vida, y esforzándonos a vivir en conformidad con su voluntad. 

 


"Sr. Kathleen Maire  OSF"  <KathleenEMaire@gmail.com>


 

Palabras para Domingo Archivo
CUARESMA III CUARESMA II CUARESMA I VI DOMINGO V DOMINGO IV DOMINGO


HOME Contact Us Site Map St. Dominic Top Page 1

© Copyright 2005 - 2021 - Dominican Friars